22 feb. 2010

Apel

Somos un grupo que forma parte del Movimiento Cultural “Hagamos Lo Imposible”. Estamos promoviendo la alfabetización de jóvenes y adultos que no han podido acceder a ella por diversas razones, en estrecha relación con las fuertes desigualdades económicas y culturales. Existe un gran condicionamiento por parte de los sectores dominantes que impiden que nuestro pueblo se haga de bienes culturales básicos (como la lectoescritura); y en los casos en que los mismos opresores extienden su educación a nuestros sectores subalternos (como los llamaría Gramsci), lo hacen en pos de que se mantenga y se alimente la Cultura dominante, destinada a legitimar al mismo esquema social que reproduce las desigualdades. “Por esto, el comportamiento de los oprimidos es un comportamiento prescrito. Se conforma en base a pautas ajenas a ellos, las pautas de los opresores.” (Pedagogía del Oprimido, Paulo Freire).

De todos modos, NO creemos que estas conductas, reproductoras del sistema, sean imposibles de alterar. Con un trabajo que restituya los bienes culturales elementales, sumándose a un proceso de concientización y organización en los barrios, se puede comenzar a accionar contra esta Cultura Dominante que defiende y enriquece la opresión de una clase sobre otra. “La superación de la contradicción [opresores-oprimidos] es el parto que trae al mundo a este hombre nuevo; ni opresor ni oprimido, sino un hombre liberándose.” (Pedagogía del Oprimido, Paulo Freire).

Entendiendo a la concientización como una gran herramienta para poner en tela de juicio a la Cultura Dominante, nuestra alfabetización no se limita a la enseñanza de la lectoescritura como un frío conocimiento técnico sino que va más allá de la habilidad de leer y escribir. Nuestra práctica se pregunta, problematiza y debate.

“Sólo así nos parece válido el trabajo de alfabetización, comprender la palabra en su justo significado: como una fuerza de transformación del mundo. Sólo así la alfabetización tiene sentido. En la medida en que el hombre, antes analfabeto, descubre la relatividad de la ignorancia y de la sabiduría, se libera uno de los mecanismos usados por las falsas elites para manejarlo. Sólo así la alfabetización tiene sentido. En la medida en que implica en todo este esfuerzo que realiza el hombre para reflexionar sobre sí y sobre el mundo en que y con el cual está, le hace descubrir que el mundo es también suyo y que su trabajo no es la pena que paga por ser hombre, sino un modo de amar y ayudar al mundo a ser mejor.” (La Educación como Práctica de la Libertad, Paulo Freire).

“Así un comportamiento y una conciencia espontánea, individual, inmediatista podrá transformarse en un comportamiento y una conciencia de clase, colectiva y con perspectiva histórica.” (Oscar Jara)

Siendo que la educación popular se debe contextualizar de acuerdo al entorno y a los participantes con quienes se trabaje, no puede definirse en una fórmula rígida. No hay recetas. Para que el conocimiento que se construya sea significativo, debe partir desde la realidad en la que se sitúa el alfabetizando, tomando en cuenta sus saberes, sus anhelos y sus costumbres. Siendo conscientes de esta variable, preferimos que las palabras con las que empecemos el proceso de alfabetización tengan gran carga emotiva para los participantes (en algunos puede comenzarse con “trabajo”, “cultura”, nombres de familiares muy queridos, de ellos mismos, etc.). Imagínense que si empezamos con frases como “Los indígenas cultivan el algodón” (esta oración es propuesta por el programa de alfabetización de Nación), puede que la misma tenga alguna importancia en ciertas provincias del interior, pero en los barrios de Quilmes Oeste, Longchamps, Varela y La Plata significa muy poco. Justamente porque no hace referencia a la cotidianeidad de nuestra gente, porque no suelen tener contacto con indígenas, seguramente no lo sean y menos aún cultivan algodón. Sería un enunciado vacío que no se ve iluminado por la experiencia, los pensamientos o el anhelo más vivo del alfabetizando con el que trabajemos. En oposición a esta manera abstracta de encarar el trabajo, creemos que se debe comenzar desde la realidad más cercana al alfabetizando. Con palabras que describan sus relaciones, sus deseos, costumbres y esperanzas.

De todos modos, no pretendemos cerrarnos en un método y tomamos todo tipo de consejos recibidos tanto por la práctica como por la lectura, para avanzar en lo que hacemos de la mejor manera posible. Nuestras actividad alfabetizadora nunca se termina, no se la puede encasillar en un solo método porque siempre presenta particularidades; dependiendo del lugar, el momento y la gente con la que estemos. No caeremos en la falsa comodidad de basarnos en una receta y actuar en torno a ella, porque la misma práctica nos mostrará las limitaciones de toda fórmula rígida y nos exigirá repensarla, aplicarla a cada contexto y combinarla con otras formas.

A su vez, no entendemos a los humanos como ‘depósitos’ en los que haya que volcar el contenido que deseemos enseñar. Creemos en un sujeto activo y transformador, que reflexiona en torno a sus conocimientos, a su realidad y puede cambiarla. No estamos frente a personas que ‘no sepan nada’ (como se suele decir) sino que los saberes conseguidos a partir de sus vivencias suelen ser vastos y debemos valorarlos. De esta manera, la educación no se piensa a la manera verticalista, aquí no se trata de maestros eruditos iluminando a sus alumnos; sino, muy por el contrario, de educadores y educandos dialogando, construyendo juntos, aprendiendo y enseñando recíprocamente. Debemos combatir los mitos que asedian y obstaculizan esta actividad; y demostrar los conocimientos, las capacidades para educarse y educarnos que tiene nuestro pueblo. Seremos maestros y alumnos, educadores y educandos; y, por supuesto, compañeras y compañeros.

Actualmente, estamos trabajando en barrios de Quilmes Oeste, Varela y Longchamps. Para seguir ampliando nuestro campo de acción es necesario que haya más gente que se una para alfabetizar con nosotros. No hace falta tener experiencia previa en la actividad ni haberse capacitado, estas cosas se aprenden y para eso somos un grupo: para poder compartirlas y aprender juntos. Con que estés interesado/a es suficiente.

A.P.E.L.

Alfabetizadores Populares en Lucha.

Alfabetizadorespopularesenlucha@hotmail.com

5 comentarios:

metametricam dijo...

Es una alegría leerlos, compañeros. Un saludo desde Colombia.

Anónimo dijo...

hola soy juan pablo de berazategui y me interesa la propuesta me gustaria participar, como puedo contactarlos? un abrazo.

Movimiento Cultural Hagamos Lo Imposible dijo...

Hola Juan Pablo, buenísimo que te interese lo que estamos haciendo, si queres mandanos un mail a hagamos-lo-imposible@hotmail.com con algún numero donde podamos comunicarnos con vos y así organizar una reunión para hablar lo que hacemos en los barrios..!

Saludos!!

Vicky


Movimiento Cultural Hagamos lo Imposible

Anónimo dijo...

hola soy un estudiante de la plata, estoy interesada en lo q hacen...y creo haber visto algun panfleto pegado en las calles, puede ser q esten laburando en barrios en la plata? estaria buenisimo saber mas...gracias!

Movimiento Cultural Hagamos Lo Imposible dijo...

Hola, sii estamos trabajando en la plata en un barrio que se llama Altos de San Lorenzo, si queres podes mandarnos un mail a hagamos-lo-imposible@hotmail.com con algun contacto asi podemos arreglar algun dia para juntarnos a hablar y comentarte un poco mas sobre el movimiento.

Saludos

Vicky

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